Secretos para usar el dinero en pareja inteligentemente por Andrés Panasiuk

Autor: Andrés Panasiuk

Indudablemente las finanzas del hogar son una fuente de tranquilidad o una fuente de problemas para la pareja, quienes tenemos la fortuna de estar felizmente casados sabemos, por experiencia, que administrar correctamente los ingresos de la familia es gran parte del secreto del amor imperecedero, bien lo dice la sabiduría popular: “cuando el hambre toca la puerta, el amor salta por la ventana”. Pero dejemos que sea un experto en parejas y familia, con más de 20 años de experiencia en el tema, que nos cuente sus vivencias como líder y pastor de parejas quien descubrió que más allá del dinero se trata de unidad, se trata de compartir objetivos, se trata de hacer equipo.

¿Qué decisiones difíciles ha tenido que tomar en estos dos últimos años?

La primera decisión difícil fue hacer una reingeniería de la organización. Más o menos una tercera parte de nuestros ingresos tenía que ver con los viajes que realizaba para las conferencias en vivo. Esa era nuestra manera principal de hacer marketing. A comienzos de 2020, tenía todo el año agendado cuando llegó el COVID y en 10 días perdimos todos los compromisos y el 37% de los ingresos. Entonces la decisión fue: de ahora en adelante vamos a ser una organización digital y entrar en el siglo XXI.

No sabía lo que era un Facebook Live, y cuando lo hicimos tuvimos 94 mil personas. Este año llevamos casi 90 mil conectadas. ¿Sabes la cantidad de viajes que tendría que hacer para tener 90 mil personas en mis conferencias?. Facebook Live es la nueva forma y lo puedo hacer desde mi oficina. 

La segunda decisión, la más dolorosa, fue tener que dejar ir miembros de nuestro equipo. Gente que había trabajado con nosotros por 20 años y ahora, de pronto, nos dábamos cuenta de que no teníamos los recursos para pagar sus salarios.

En tu nuevo libro Un Equipo Ganador, hablas de crisis matrimoniales. Cuéntanos de eso.

El libro se llama Un Equipo Ganador porque los latinoamericanos tenemos un serio problema al momento de construir nuestro matrimonio. En estos momentos estamos viviendo como dos individuos debajo del mismo techo, parecemos compañeros de cuarto, pero no una sola carne. No sabemos cómo vivir como un solo cuerpo, como una sola carne, no sabemos trabajar en equipo.

Las parejas más exitosas en el mundo son parejas que se colaboran, que se complementan y no compiten la una con la otra. Pero en Latinoamérica nosotros creamos relaciones matrimoniales muy disfuncionales y esa disfunción se manifiesta en problemas económicos. 

Los problemas económicos no son el problema, son la consecuencia de una serie de problemas y cuando hablamos del manejo del dinero el ser es más importante que el hacer, entonces saber quién soy, determina cómo pienso y determina cómo tomo decisiones. Finalmente las decisiones que tomo me llevan por el camino del éxito o el fracaso. El asunto es poder ser un equipo en el matrimonio.

¿Cuáles son esos errores que cometemos en Latinoamérica? 

Tenemos algunas formas equivocadas de pensar como por ejemplo: el que no debe no tiene. Eso es una tontería. Tú puedes tener sin tener que deber y sin meterte de esclavo, pero eso es lo que dicen en la calle. 

Viví cuatro años en México y me dijeron: Andrés, el que no transa no avanza. “Transar” en México significa hacer cosas ilegales, como sobornar, mentir en los impuestos, mentir al gobierno. 

Otra es compra hoy y paga después. Si compro ahora y sólo quiero vivir el hoy, me voy a desangrar económicamente, entonces tenemos que crear en la pareja una cultura común para mirar hacia el futuro. Hay culturas que abrazan la prosperidad y hay culturas que resisten la prosperidad. Tenemos que sacarnos de encima todas estas ideas erróneas que el mercado o la misma familia nos enseña para volver a reconstruir nuestro pensamiento.

Romanos capítulo 12 habla de cambiar tu manera de pensar para cambiar tu manera de vivir. Entonces hay que echar fuera todas esas cosas enfermizas que nos están enseñando o nos han enseñado desde chicos y construir cosas saludables, como por ejemplo amar el orden.

No te estoy hablando de tener un presupuesto, estoy hablando de amar el orden en todas las áreas de la vida. Cuando amo el orden, eso naturalmente me va a llevar a armar un plan de control de gastos, porque quiero tener orden en mi vida financiera.

También amar la paciencia y valorarla. La paciencia me va a llevar a practicar la gratificación diferida que es decir no a algo hoy para poder decir sí mañana. La gratificación diferida es la base fundamental que me lleva al ahorro, porque el asunto no es ahorrar sino ser ahorradores. Amar la moderación, vivir moderadamente, satisfaciendo mis necesidades, y ponernos de acuerdo en ese tipo de cosas en el matrimonio.

¿Qué reglas nos cuesta más cumplir para tener ese equipo ganador?

Hay ciertas cosas que tienen que ver con nuestro perfil de personalidad y nada que ver con si se es varón o se es mujer. Por ejemplo, hay perfiles de personalidad que te van a llevar a ser más organizado, estructurado, orientado a pasos, a investigar antes de tomar una decisión. Hay otros perfiles de personalidad que te van a llevar a ser impulsivo, a aprender de los errores, en lugar de aprender del consejo o a ser mucho más proactivo.

Pero Dios pone juntos a los opuestos en el matrimonio. El doctor Larry Burkett me decía: Andrés, si los dos fueran iguales, hay uno que sobra. En mi casa si mi esposa fuese como yo, viviríamos una vida muy aburrida. Ella es la que está pensando siempre en cómo vamos a pasar tiempo con la familia o cómo vamos a crear recuerdos con los chicos. Por mi lado soy el que pone frenos al momento de llevar a cabo ciertas ideas o pensar en negocios que no fallen. 

Es importante ser diferentes y es importante entendernos como diferentes. Muchas veces las mujeres están preocupadas por la casa o la familia es decir asuntos relacionales y  personales. Los varones somos más impersonales y orientados a otras metas.

¿Qué sucedería si los matrimonios creyentes buscan ser más unidos como equipo en el tema de las finanzas?

Seríamos más felices. Quizás tendríamos otros problemas, pero por lo menos no tendríamos problemas de dinero, porque te desgastan y quitan la energía. Entonces, tendríamos más energía para más cosas y viviríamos una vida más feliz. 

Creo que debemos entender que la felicidad no pasa por la cantidad de cosas que tenemos, a pesar de lo que dice el mundo, podríamos vivir más tranquilos la paz de nuestro matrimonio y podríamos redirigir esa energía en la construcción de una familia más feliz, proyectos de vida mucho mejores, en vez de andar luchando contra la disfunción. Tenemos que formar familias en las iglesias que conozcan la verdad de Cristo y tengan la Palabra de Dios a su disposición. 

Queremos que lean el libro de Un Equipo Ganador que contiene los principios eternos de la Palabra del Señor para manejar el dinero en casa, pero también que busquen orientación en nuestra página web. En www.culturafinanciera.org pueden encontrar material gratis, videos, artículos, herramientas, calculadoras que pueden servir a las parejas de hoy. Un Equipo Ganador está disponible en audio libro. Lean el libro en pareja.

¿Cómo quisiera ser recordado?

Quisiera ser recordado como alguien que amó a su familia y que tuvo las prioridades correctas en la vida. Que no sacrificó lo importante por lo urgente. Como alguien que dejó un legado, ayudó a otros, le dio una mano a la gente necesitada y que buscó primordialmente el reino de Dios y terminó bien. Alguien que, a pesar de haber caído en medio de la carrera, se levantó y siguió corriendo lo mejor posible.

Casos de la vida real

“En Colombia me llamaron una noche al hotel en Bogotá y me dijeron: doctor Panasiuk una pareja reconocida quiere hablar con usted, pero tiene que ser a las seis de la mañana porque no quieren que la prensa se entere. La pareja estaba al borde del divorcio. Para él iba a ser su tercer divorcio y me dió tristeza porque se notaba que amaba a su esposa. Ella a su vez no quería divorciarse pero estaban agarrados y bajo una presión financiera muy fuerte por problemas con el dinero.
Les dije: Miren, ya sé por dónde va la cosa, y lo que está ocurriendo es que ustedes dos están jugando al fútbol pero están en canchas diferentes. Son personas educadas y exitosas. Pero los negocios de cada uno estaban camino a la quiebra porque no estaban trabajando en equipo. Ustedes no necesitan asesoría financiera, necesitan un pastor. Necesitan arreglar la forma en la que tienen diseñada la pareja. Tienen que ponerse la misma camiseta y jugar en el mismo campo. Fue hermoso verlos tomar esa decisión.”

Casos de la vida real
“En México un empresario me llama y me invita a un café y supe que tenía un drama y lo quería hablar. Había cometido un error en un negocio y eso lo había metido en una deuda de dos millones y medio de dólares. No sabía cómo salir de esa deuda y su familia estaba en un nivel de estrés muy alto. Creía que si no resolvía este problema su matrimonio no iba a sobrevivir. Su esposa quería decirle que se fuera y arreglara su vida económica y después volviera. 
Luego les dije que no hicieran eso. Les propuse que fueran a hablar con los acreedores con un plan de pagos de tres a cinco años. Me miraron y dijeron: ¿De qué planeta vienes? Te acabamos de decir que tenemos una deuda de dos millones y medio de dólares y nos dices que de aquí a tres o cinco años podemos solucionarlo.
Solucionarlo tomó casi cuatro años, pero verlos caminar juntos para salir adelante fue una de las experiencias más lindas que he tenido haciendo consejería. Con honestidad e integridad perdieron sus activos, no escondieron nada, hablaron y negociaron abiertamente con todos sus acreedores.
Finalmente en la medida en la que ellos tomaban los pasos correctos, bajo la gracia de Dios, se fueron abriendo puertas donde no existían y caminos en lugares donde nunca se imaginaron. Llegaron nuevas oportunidades y milagros fueron ocurriendo y solucionaron todo ese gran problema.”

 

¿Es cierto que las mujeres son las que gastan mucho y los hombres no?

Cuando hablamos del miembro de la pareja que realmente gasta dinero, no es la mujer, es el esposo. Ella gasta en lo que se tiene que gastar. Gasta en comida, ropa, educación de los niños, es decir en los pagos que hay que hacer. Por eso tiene la fama de ser muy gastadora. 
Pero cuando se compra una casa, se invierte en un negocio o un vehículo, ¿quién es el que realmente empuja los gastos? El hombre, y muchas veces es quien mete a la familia en problemas cuando toman esas decisiones en contra del consejo de su esposa. El problema no es la mujer en contra del consejo de su esposo, normalmente es el esposo haciendo cosas en contra del consejo de la mujer. 
Lo otro, es no trabajar en equipo. La mujer le dice al varón éste es mi dinero y ese es tu dinero y yo pago esto y lo otro con tu dinero. Pensar y actuar de esa manera es una absoluta locura. Lleva a tener problemas porque va en contra del diseño de Dios para la pareja. Cuando Él nos creó y creó la pareja, él dijo claramente que deberíamos dejar a nuestra madre y a nuestro padre y ser una sola carne. 
Por eso la pareja ha sido diseñada para compartir todos los recursos. El dinero debe ir a un solo pozo o bolsa común y juntos en pareja decidir cómo gastar y qué es lo que se va a pagar. Las cuentas las lleva quién sea más ordenado, pero la persona que lleva los números no es quien toma las decisiones. Las decisiones se toman juntos. 

En Estados Unidos el dinero es la causa número uno de divorcio. En Latinoamérica está en los primeros tres lugares junto con la violencia intrafamiliar e infidelidad
“Cuando los empresarios dicen: mi esposa no sabe nada de mi negocio. Les digo que no saben de negocios pero saben mucho de ellos, y saben cómo se meten en problemas, por tanto la esposa tiene que ser la asesora financiera número uno”. 
“Mi oración a Dios es que Él nos dé la oportunidad de llegar a tiempo a la vida de la gente, porque no hay necesidad de un suicidio, un divorcio o de hacer cosas drásticas cuando existe el camino hacia la sanidad”