Palabras de fuego, En honor al valiente Casiodoro de Reina

Nacido en 1971 en Madrid, España, Mario Escobar Golderos es historiador especializado en historia moderna, escritor, director de la ONG Misión Contra La Lepra y de la revista Historia Para el Debate; Es autor Bestseller con miles de libros vendidos alrededor del mundo y obras traducidas a varios idiomas, alguien que se ha aventurado a hurgar entre los anaqueles de la historia de la iglesia, con el ánimo de descubrir personajes valientes y ejemplares que representen el cristianismo puro, para exponerlos a los ojos de aquellos quienes necesitamos una ráfaga de inspiración. 

Tu Tienda Cristiana quiso entrevistarlo para conocer más de cerca al escritor, al artista y al hombre que con sus historias nos contagia de entusiasmo por difundir el evangelio, así como para ver de cerca la creación de su última obra, Palabras De Fuego.


¿Cómo te inspiras para hacer tus novelas y tus libros? 

 ME Soy un gran amante de los libros, desde niño me ha gustado mucho leer y casi apenas empezaba a escribir ya contaba historias, siempre estoy con los ojos y los oídos abiertos intentando descubrir nuevas historias, que primero me lleguen al corazón porque si llegan a mi corazón, pienso que van a llegar al corazón de los lectores también. Entonces, como me pasó en México que un periodista me contó la historia de su padre y su tío que fueron a la Alemania nazi, eran de origen alemán, pero hacía varias generaciones que estaban en México y de ahí surgió “Nos Prometieron La Gloria”. Así han surgido muchas historias, algunas veces alguien me cuenta algo o lo leo en un artículo, o simplemente viendo un documental, y me digo: aquí hay algo que merece la pena ser contado.

¿Qué papel juega la Historia en el desarrollo de tus novelas?

ME Para mí la historia es muy importante, aprendí a amar la historia en las novelas de grandes autores del siglo XX y del siglo XIX como Robert Graves, como Mary Renault, como Gore Vidal, Marguerite Yourcenar, que son los grandes escritores de la novela histórica, con ellos me enamoré de la historia y decidí estudiar historia en la universidad, y lo que me costaba era combinar las dos cosas, porque como historiador tenía mucho pudor a escribir una novela que no cumpliera con los requisitos de una verdadera novela histórica, con investigaciones hechas a profundidad, pero bueno, dí el primer 

salto a la novela histórica pura, pensé que era buena idea, como me había pasado a mí, que otros empezaran a amar la historia a través de novelas que sean rigurosas, que tengan la información y la investigación, pero al mismo tiempo que acerque los personajes a los lectores, y de alguna manera se metan tanto en la historia que se olviden que es un libro y vivan la aventura que uno supone para esos personajes.

¿Qué protagonismo cobra la iglesia en tus libros? 

 

ME Me especialicé en la historia moderna porque quería estudiar la historia de los protestantes españoles en el siglo XVI y también de la reforma en general; de Martín Lutero, Juan Calvino, Jan Hus y de otros reformadores anteriores y posteriores, que cambiaron la historia de la humanidad; porque para mí, la historia de la iglesia tiene mucha importancia, creo que sin ella no se puede entender a la sociedad occidental, el arte, la literatura, todo lo que comprendemos y vemos, tiene que ver no sólo con la historia de la iglesia, sino con la historia de Jesús, de aquel que fundó la iglesia y es el protagonista de muchísimas obras de arte, pero que también, es la base sobre la que se sustenta la ética, la moral, incluso el derecho en la actualidad; por eso siempre he aspirado a que la gente pueda comprender más a Jesús y lo que Él hizo y lo que ha hecho a través de otras personas a lo largo de la historia.

¿Cómo haces para conectar esas historias de la vida real y la historia cronológica en el desarrollo de tus novelas de manera que las personas se puedan sentir más involucradas?

ME Lo que busco primero es personajes, algunos son reales, ya me vienen dados por la propia historia, pero me interesa que sirvan como personaje espejo, todos necesitamos dentro de una novela un personaje con el cual sentirnos identificados, y también un antagonista, alguien con el que estamos totalmente en rechazo, para comprender aún más al protagonista; también, busco una especie de guía, que es ese personaje principal que a veces te lleva a través de la novela, que la narra, algunas veces utilizo la primera persona del singular, porque es una manera de que sientas que el personaje te está contando la historia y te involucra más porque es como un testimonio. También tengo una especie de técnica que es que mantengo los capítulos en alto para que el lector quiera seguir al siguiente capítulo; van in crescendo; al principio la novela en una primera parte es la presentación de personajes y luego el desarrollo de los capítulos que los voy acortando, para que esa sensación de agilidad haga que el lector esté ávido por seguir leyendo y que ya no pueda parar hasta acabar la novela.

¿Hay algo en común en los personajes de tus historias?

ME Hay una cosa que siempre me ha encantado y es lo que yo llamo el mestizaje, yo creo que una de las mayores grandezas del ser humano es que al final nos podemos mezclar y no importa de qué cultura sea, se puede mezclar con otra, porque pienso que el mestizaje es el puente que creamos entre culturas; de hecho, la mayoría de los 

personajes han sido así. En mi primer personaje: Hércules Guzmán Fox, con el apellido se vé que era un español, con padre español y su madre estadounidense en plena guerra de independencia de Cuba; igual con Georges Lincoln que era un afroamericano negro el primero en ser miembro de una agencia privada de los Estados Unidos. A partir de ahí casi todos mis personajes han tenido estas características porque pienso que el mestizaje es el puente que creamos entre culturas.

Creo que necesitamos cada día y cada vez, más puentes y menos muros, creo que el mundo se ha convertido en un sitio lleno de muros, en el que se tiene miedo del diferente, que se desconfía del extranjero, y se nos olvida que en el fondo todos somos extranjeros y advenedizos, como dice la biblia ninguno puede decir yo soy colombiano, yo soy español, somos ciudadanos de un solo reino, la frontera la han creado los estados, los seres humanos, y creo que el día que entendamos eso, estaremos más cerca de los demás. Siempre me gustó ese tipo de personaje, que es capaz de romper esas barreras que crea la sociedad.

¿Por qué decidiste escribir Palabras de fuego? ¿Cuál fue tu mayor motivación?

ME Bueno “Palabras De Fuego” ha sido un sueño para mí, porque como especialista en historia moderna había leído muchísimo sobre Casiodoro de Reina, Cipriano de Valera, Antonio del Corro, este grupo de monjes jerónimos que pudieron encontrar a Dios en el monasterio, a pesar de ser monjes desde hace mucho tiempo, después de llegar a ellos la palabra de Dios y una serie de libros que hablaban sobre la gracia, la esperanza que hay en Jesús, sobre cómo Él murió por nuestros pecados, todos aquellos mensajes que ellos habían aprendido de alguna manera, como monjes, pero casi como algo sacramental que estaba muy alejado de una relación personal. 

Con ese Jesús, van a recibir tal transformación de vida, que a pesar de la persecución de la inquisición, del miedo a acabar en una hoguera, deciden acercarse a Cristo y cuando la inquisición les persigue tienen que huir de Sevilla, estamos hablando de mediados del siglo XVI y van a ir hasta hasta el norte europa, van a llegar también a Suiza, la Ginebra de Juan Calvino y de ahí van a estar casi peregrinando por toda europa con ese deseo de sobrevivir, pero sobre todo de traducir la palabra de Dios al castellano, y esa fue la misión de su vida. Y pensé en esa historia que mucha gente desconoce, incluso gente que tiene en su casa una biblia reina-valera que es la versión de la biblia más leída en América Latina y en España.

Estos mártires, incluídos los discípulos de Cristo no murieron como héroes, ni siquiera como mártires. Murieron como criminales, como gente que le hacía daño a la sociedad, ¿Cuál es tu opinión sobre las personas que dan su vida por esos ideales?


ME En España y sé que en muchos países de América también, se sembró con muchas lágrimas, hubo misioneros y creyentes que dieron sus vidas, por ejemplo en Colombia en los años 40 y 50 hubo una persecución a los cristianos tremenda, muchos 

sacrificaron su vida por esta época, por desgracia en zonas rurales todavía muchos pastores siguen siendo asesinados, porque hay intereses económicos o de otro tipo y vemos que la gente sigue dando su vida por Cristo. Creo que eso es un ejemplo a seguir para todos nosotros. 

A veces, algunos de nosotros nos quejamos porque alguien se ríe de nosotros o en las redes sociales nos critican por hablar de Dios, y ¿cuántas personas han dejado a padre y madre? como Jesús... sus tierras; dice Jesús en el evangelio que nadie que haya dejado cualquiera de esas cosas se va a quedar sin ellas, sino que Dios va a multiplicar, a dar doblemente y nos pasa como a Job, que incluso en la tribulación y en los problemas, cuando hemos pasado todo ese sufrimiento, llega a exclamar de oídas te había oído más ahora mis ojos te ven, esa capacidad que tiene el sufrimiento para ser el altavoz de Dios.

¿Cuál es el libro que más disfrutaste escribir y por qué?

ME Uno de los libros que más con más cariño he hecho es “Canción De Cuna De Auschwitz” la historia de Helen Hahnemann, esta madre que va a Auschwitz y que ya han leído en más de dos idiomas gente de todo el mundo, me emociona que una persona en Polonia, en Italia, en Francia, en EEUU, en cualquier país de América, sienta lo mismo, porque al final somos una sola raza, la raza humana, y todos nos sentimos identificados por los sentimientos, el dolor y el sufrimiento que viven otros seres humanos.

¿Cuál es el evento histórico que más te ha impactado?

ME De la historia universal sin duda es la aparición de Jesús, que Dios se hiciera hombre, los hombres quieren ser dioses, queremos hacer nuestra voluntad, no dar cuentas a nadie, vivir eternamente, y en cambio Dios en ese acto de gran humildad y de amor Dios se hace hombre, se limita, se hace además un hombre humilde, y encima de su condición de hombre, va a morir, y de una manera totalmente arbitraria, por un estado opresor, por un grupo religioso que buscaba su interés y no el del pueblo, e iba a morir por la humanidad, incluso por sus enemigos, creo que esto no sólo ha cambiado el antes y el después como una fecha histórica, sino que es la mejor noticia que podemos esperar en un mundo de tantas malas noticias.

¿Qué te gustaría que tus libros generaran en las personas? 


ME Que el libro llegue al corazón, que se entienda que hay un libro como es la Biblia, que realmente es algo vivo, que no es letra muerta, que mucho más que palabras es vida, y por eso quería animar, a través de “Palabras De Fuego”, al final a que la gente acabara leyendo la Biblia, y también rendir un homenaje a Casiodoro de Reina, a aquel hombre que con fuerzas muy limitadas y perseguido siempre con esos papeles debajo 
del brazo, recorrió Europa y puso su empeño en lo que Dios había puesto en su corazón, que era llevar la Biblia a su pueblo.

¿Qué opinas de un evento como el del libro de Esdras donde las mujeres no judías junto con sus hijos eran expulsados?

ME Bueno es un evento muy concreto, cuando vuelve Nehemías, Esdras, a reconstruir Jerusalén, el problema en ese momento no era la etnia, ni la raza, era cómo esos pueblos que están tan lejos de Dios, al final volvieron el corazón de Israel hacia otros dioses; de hecho, ya en la ley de Moisés se contempla el acoger al extranjero y al no israelita, es verdad que muchas veces el pueblo de Israel no se ha fijado en estas leyes, pero la ley constantemente en Moisés dice: escogerás al extranjero y lo tendrás en tu seno y no serás injusto con él, que era algo muy avanzado para la época, porque si sabemos cómo eran las etnias en aquella época de la historia eran muy excluyentes.