Jan Earle, cantando Maranatha

 @fernandogarcia

Al artista panameño, Jan Earle, lo atrae con mucha más fuerza la segunda venida de Jesús, luego de un tiempo de comunión con el Señor en 2018. Fue una experiencia que le abrió una puerta de revelación a amar el regreso de Cristo y, de paso, lo llevó a escribir nuevas letras y componer un nuevo sonido al que llamó Maranata. Un trabajo musical diferente, que más allá de ser otro disco. Es un estilo de vida que le da sentido de eternidad a él y a su familia: su esposa Adriana y sus hijos Jaden y Joel, con quienes vive en Córdoba, Argentina.

“Existe un poder en la música que afecta directamente el alma del ser humano, por eso lo que un pueblo canta en eso se convierte”, asegura. Y en eso se traducen las canciones El despertar, Ven Jesús, Queremos verte, Ancla, Aleluya, Eres digno y Extiende tu morada, los ocho tracks que componen el álbum Maranata. Una producción en la que también participaron los artistas Lucas Conslie, Marcos Brunet, Adriana Mercado y André Aquino.

Earle, miembro del ministerio Toma Tu Lugar, se considera una voz para esta generación con otras formas de ministrar la adoración y la palabra de Dios. Una voz que clama “Maranata”. “Vivimos para ese glorioso día en que veremos a Jesús volver”, asegura. Pero mientras eso sucede, dice que quieren caminar como Él caminó: amando a los perdidos, sanando los enfermos, predicando el Evangelio completo, en medio de los quehaceres de la vida diaria como limpiar el pañal de su hijo, lavar los platos y amar al  prójimo de una forma práctica.

Maranatha

La revista tutiendacrisitiana.com habló con Jan Earle y esto fue lo que nos contó sobre su nueva producción y lo que la adoración produce en los hijos de Dios. 


¿Por qué Maranatha? 
Fui criado en un ambiente de iglesia tradicional, donde siempre se hablaba de la venida de Jesucristo pero desde un ámbito de temor y de pánico, que va a venir a juzgar a todos. Por eso el libro de Apocalipsis lo cerré en mi vida, no lo quería leer, como a muchos cristianos creo que les pasa. Como no lo entienden, no se quieren involucrar en algo que no entienden y lo rechazan. No se puede disfrutar lo que no se entiende. Sin embargo, hace unos años comencé a relacionarme con Mariano Sennewald, pastor y director del Instituto Misión, en Buenos Aires, y con Benjamín Núñez, uno de los líderes principales en la Casa de Oración Internacional (IHOPKC) en Kansas City. Ellos comenzaron a traer una revelación sobre la venida de Jesucristo, basada en el amor y no el temor.


Fue muy importante para mí ver el plan completo de Dios, desde una óptica que somos parte de lo que Él hizo, pero también somos parte de lo que Él está haciendo y de lo que hará. Esto me llena de esperanza, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo. La eternidad y Jesucristo son más reales que nunca, y eso desencadenó un mensaje muy fuerte en mi interior que tomó mi vida a través de estas canciones y las letras, que expresan un poco de lo que representa Maranatha: un sonido de alegría y esperanza. Su significado es “ven Señor Jesús”. 


¿Qué le dirías a esas personas que han perdido familiares o incluso que están enfermas?
Este mensaje te va a mostrar que pase lo que pase, sea que el milagro suceda o no, vamos a ver al Señor, vamos a estar con Él, y Él va a consolar todas las lágrimas. Un versículo muy importante para mí es 2 Tesalonicenses 2:16,  dice que: Nuestro Señor Jesucristo y Dios nuestro Padre que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno. Esa última frase para mí es muy fuerte, porque podemos sufrir pero al mismo tiempo estar fortalecidos en Dios, pensando en que la eternidad es donde nuestros ojos y espíritu deben estar fijados. Este mensaje de Maranatha ha fortalecido nuestras bases más profundas, tanto en las alegrías como en las tristezas, en las conquistas, como en las pérdidas. Por eso conocer el plan completo de Dios cambia la perspectiva.


¿Qué rol desempeñan las mujeres que son mamás en este tiempo? 
Las mamás, en el propósito eterno de Dios, son aquellas que se encargan de criar y levantar a las nuevas generaciones. Yo creo algo firmemente, sin menospreciar a los padres que tienen otra función muy fuerte como sacerdotes, que las mamás tienen la capacidad de poner una impronta, un temor de Dios en sus hijos. No sé por qué, pero es algo que Dios puso, así como como Ana que entregó a Samuel. Es algo tan fuerte, que uno lo ve como una historia más, pero hoy creo que Dios va a levantar a muchas “Anas”, que van a entregar a sus hijos por causa del amor al Señor. Pero también, Dios va a levantar a mujeres de gobierno como Esther, que van a preparar el camino para que el Señor regrese a través de una nueva generación. Así que habló a esas mujeres que están leyendo este mensaje. ¡Hey! no te menosprecies, porque Dios te tomó en cuenta como alguien confiable, y por eso te entregó tus hijos, porque eres muy confiable a los ojos del Señor.


¿Cómo Maranatha puede aportar a los pastores y líderes para traer esperanza a las personas que tienen a su cargo, sobre todo cuando hay temor?
Primeramente, honro la vida de los líderes y pastores, que están en la línea de batalla, porque sé que este tiempo no es fácil y ha tocado las fibras más íntimas de la iglesia del Señor. Pero creo que es el momento en que la iglesia va a brillar más que nunca. Mi única recomendación, un único consejo humilde, es que usen la adoración y la intercesión como arma de defensa y de ataque. Hay cosas que no vamos a poder vencer solamente animando o con positivismo. Por eso permanecer orando y clamando al Señor tiene que ser una constante de la iglesia, así como estar en comunión con los hermanos en la fe para que seamos despertados de ese sueño profundo.


¿Qué le dirías a esas personas que son los únicos creyentes en medio de su círculo social y familiar?
No debemos forzar a la gente a que crea, sino más bien debemos mostrar  a Jesús. Mostremos que vivimos anclados a la eternidad. Que Dios nos use como agentes de reconciliación para cambiar los ambientes.


¿Cómo la iglesia puede estar lista para este tiempo?
El cántico nuevo y la adoración espontánea nacen de un corazón rendido, apasionado, humilde y humillado a la voz de Jesús. Cuando estábamos ensayando el último track del álbum de Maranatha, ‘Extiende tu morada’, nos metimos tanto con el Señor que sentí que eso tenía que quedar, como fue ese momento de adoración espontánea. Eso somos: el fruto de labios que confiesan el nombre del Señor. Sé que cada uno tendrá su forma su expresión y Dios ama la manera en cómo podemos expresarnos. Pero hay un poder en la música que afecta directamente el alma del ser humano, porque lo que un pueblo canta en eso se convierte. Nosotros nos convertimos en lo que adoramos, como lo dice el Salmo 115.


La adoración nos conecta con la eternidad y con Jesús, y nos posiciona en nuestra identidad como hijos. Cuando comienzas a cantar una verdad, que está escrita en la palabra de Dios y se te revela, es cuando se caen los velos y puedes ver lo que antes no. Eso solo lo produce el Espíritu Santo. Y la música no es el fin, sino el medio que Dios utiliza para que esto suceda.
Lo que Dios quiere es levantar una nueva generación de profetas, que bajan melodías del cielo, las cuales transforman ambientes, corazones y lugares oscuros. Hay un gran peso de responsabilidad  en cantar lo que está escrito en la Palabra y es muy bueno porque te enfoca y te posiciona. Ese es mi sueño.


¿Qué mensaje quieres dejarle a la iglesia de Colombia?
Primero quiero decirles que los amo profundamente, y que la iglesia gloriosa que Jesús sueña está siendo levantada, y ustedes son parte de esa iglesia. No tengan miedo con todo lo que va a venir. Al contrario, sean fortalecidos por el poder del Espíritu Santo y avancemos. Los imperios más sanguinarios de la historia no pudieron en contra de la iglesia de Jesucristo, y no será diferente hasta que Él venga y tome su lugar.  Así que Colombia: vamos con todo, adelante, y espero muy pronto estar físicamente allá.