Amor, lágrimas y comida japonesa, Entrevista con Itiel y Dámaris 

Sobre su relación como esposos, un embarazo que no llegó a término, sueños ministeriales y familiares, hablamos con Itiel Arroyo y su esposa Dámaris en una entrevista con sabor vasco para Tu Tienda Cristiana.com


Casados hace 13 años y con una hija llamada Alaia, Itiel y Dámaris hablaron de lo que significa realmente el matrimonio para Dios y de cómo cultivan el amor matrimonial en medio de su activa vida entre viajes y campamentos. 

 

Conoce todos los detalles que esta admirable pareja nos quiere compartir, en la siguiente entrevista: 

 

 

Foto tomada de facebook.com

 

¿Cuál es su sueño como matrimonio? 

 

Damaris: Nuestro sueño es ayudar a las personas, acercarlas a Jesús, llevarlas de nuevo a la casa del Padre. Desde que nos casamos estamos viajando, asistimos a campamentos, reuniones y hemos visto cosas preciosas que Dios ha hecho en las vidas de las personas y Dios ha superado las expectativas.

 

Itiel: me gustaría denominarlo como nuestra visión de vida, ser catalizadores de salvación, traer personas huérfanas a la casa del Padre, yo creo que un sueño que tenemos es construir un matrimonio sólido y una familia fuerte en medio de un mundo donde los matrimonios se están disolviendo y las familias están resquebrajadas. 

 

¿Cómo cultivan el amor matrimonial? 

 

Damaris: Los lunes suelen ser nuestro día para nosotros, siempre salimos a desayunar juntos, a tener un tiempo íntimo y bueno intentamos no fallar en eso. Nos gusta mucho salir a cenar juntos, ir a sitios de Sushi y comida japonesa, lo disfrutamos mucho.

 

Es vital pedir ayuda en los momentos en que dices que no puedes más, no los dejes pasar, pide ayuda porque para nosotros eso ha salvado nuestro matrimonio.  

 

Itiel: Algo que es importante, y creo que puede ser de exhortación para quienes lean esta entrevista, es que necesitamos ayuda, hemos incorporado de manera más consciente en estos últimos años mentores sobre nuestra vida, a los cuales podemos recurrir en los momentos buenos y en los momentos malos.

 

Incluso ella tiene libertad para escribir y decir: “Oye Itiel no se está portando bien en esto” y yo tengo libertad para escribirles y decir: “Oye yo creo que Damaris en esto no está obrando adecuadamente”, entonces los mentores nos hacen preguntas, nos ayudan a mantener saludable el matrimonio. 

Lo contrario al amor no es el odio, es el orgullo; buscar su propio bienestar por encima del bienestar de cualquier otra persona. Itiel Arroyo  

 

Luego de casados ¿Qué mitos se han roto al respecto de la vida matrimonial? 

 

Itiel: Aprendí a diferenciar entre la boda y el matrimonio, algunos piensan que casarse se trata de una ceremonia que va a ocurrir, cuando en realidad casarse implica justamente lo que pasa después de que esa ceremonia termina, la conexión que creas con tu pareja de ahí en adelante. 

 

Uno piensa que entra a esa etapa conociendo totalmente a la otra persona, pero luego te das cuenta de que siempre hay algo nuevo por conocer y eso significa constantemente ajustes, Dios utiliza la relación de matrimonio para pulir el carácter y hacernos crecer, me encanta estar casado con Damáris.

 

Damaris: Dios quiere que en el matrimonio seamos una sola familia para amarnos el uno al otro, pero también para pulir y formar una sola familia. A veces cuesta, por el cambio cultural, pero vamos cediendo el uno al otro y juntos llegamos a ser una sola persona por amor.

 

¿Qué desafíos particulares enfrenta el hombre y la mujer dentro del matrimonio?

 

Itiel: En las escrituras encuentro algo importante para construir un matrimonio, dos líneas dadas por el Espíritu Santo que son los dos grandes desafíos. Al hombre se le dice: ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia, es un amor muy sacrificado, que se entrega constantemente. Y a la mujer se le dice: honra a tu esposo, respétalo como la iglesia respeta al Señor, el respeto es considerándolo como la cabeza de la familia, la autoridad en el hogar, es confiar en su liderazgo, es honrar tanto en privado como en público.

 

Al hablar de autoridad es como la enseñó Jesús, no una autoridad machista, sino saludable, esa que se rinde en favor de la otra persona. 

 

Damaris: Una parte importante en nosotras las mujeres es rendir nuestros sentimientos al Señor porque somos muy emocionales, a veces las hormonas nos pueden jugar una mala pasada y nos volvemos un poco contradictorias, permitamos que Dios nos ayude en nuestras emociones.

 

Photo by Andre Furtado on Pexels.com

 

 

¿Cuál es la mayor prueba que han pasado como matrimonio?

 

Itiel: Una prueba dura fue cuando perdimos nuestro primer bebé a las 9 semanas y luego de años de estarlo buscando, fue muy doloroso para nosotros. 

 

En medio de esas lágrimas, tuve conversaciones con Dios en las que me di cuenta de que Él quería que yo le contará lo que había en mi corazón. Muchas personas dicen: “No, no voy a decirle eso a Dios”, pero Él ya conoce lo que estamos pensando y quiere conversarlo con nosotros, es la única manera de darnos sanidad y alivio. 

 

Damaris: Estaba en momentos de oración muy profundos con el Señor para que él me trajera consuelo y me llenara de paz, de gozo. Dios me reveló el nombre del bebé que había perdido, me dijo que se llamaba Aisha, tuve paz sabiendo que estaba en sus brazos, jugando con él y después descubrimos que significa “la que vive” y ¡wow!, le dije Señor gracias por recordarme que aunque a veces perdamos seres queridos aquí en la tierra, los cristianos no morimos, sino que vivimos. 

 

Señor gracias por recordarme que aunque a veces perdamos seres queridos aquí en la tierra, los cristianos no morimos, sino que vivimos. 

 

¿Qué cosas creen que no son negociables dentro del matrimonio? 

 

Itiel: No negociable es Dios en medio de nosotros. Nuestra relación surgió en torno a Dios, en torno a Jesús, nos conocimos siendo Jesús el centro, no podemos sacar a Jesús de nuestra relación, hemos visto como matrimonios poco a poco han ido sacando a Jesús de su relación y finalmente se desmorona todo porque lo que nos mantiene unidos es Jesús.

 

Incluso algunas veces cuando me preguntan: “¿Por qué perdonas? ¿Por qué eres fiel? ¿Por qué te esfuerzas?”, yo no digo: “Porque amo a Damaris” primeramente, yo digo: “Porque amo a Jesús, y Jesús al que amo demanda de mí que yo sea fiel a un pacto”. Si sacas a Cristo de la ecuación no encuentras motivos para seguir luchando por la relación, si no tienes a Cristo ahí, diciendo: “Lo haces por mí, perdónala por mí, porque me debes fidelidad y existe un pacto delante de mí”, si no tienes ese motor, te falta lo más importante. 

 

Damaris: No es negociable tener parcelas privadas, a veces pensamos que necesitamos independencia cada uno en ciertas áreas, por ejemplo: “No quiero que tengas acceso a mi teléfono”, pero yo creo que es muy importante ser transparente con nuestro cónyuge, y que él o ella pueda tener acceso a tu teléfono si te lo pide, a tu correo, a saber a dónde vas, no que te esté controlando, pero sí saber dónde estás o dónde has estado, creo que eso es súper importante.

 

Esta pregunta va enfocada a los solteros, ¿qué cosas debe tener en cuenta un soltero antes de casarse?

 

Itiel: Súper importante es que desechen el mito de la media naranja, es decir, busco a la otra persona para que me complemente, que me dé sentido, que me llene, si tú tienes esas expectativas sobre un ser humano te vas a sentir defraudado porque solo te puede complementar, solo te puede llenar, solo te puede dar sentido Jesucristo, ningún otro ser humano puede hacer eso. 

 

Muy importante es que en la etapa de soltería uno se sienta completo o completa en Cristo y que sea feliz en su soltería, que se sienta gozoso siendo soltero porque Cristo es suficiente para él y porque puede vivir la vida que Dios le ha diseñado, así cuando aparezca esa persona no exija: “llena mis vacíos”, “hazme feliz” o “dame lo que necesito”, sino que pueda centrarse en dar y servir, entonces un soltero tiene que sentirse completo en Cristo antes de buscar pareja o casarse, porque si no va a hacer un infierno de su relación porque va a estar demandando de la otra persona lo que solo Dios puede darle. 

 

Photo by Nicholas Githiri on Pexels.com

 

¿Cómo tener ese equilibrio entre el deseo de tener una relación y el no entronizar a la primera persona que llega? 

 

Itiel: Creo que asegurándote en tu soltería de entregar sobre el altar ese ídolo que se ha levantado en nuestra generación que se llama: “el alma gemela o la media naranja” porque compite con Cristo. Hay que arrepentirse de ese concepto porque la persona que va a llegar a nuestra vida es para ayudarnos a llegar a ser lo que Dios quiere que seamos, pero no es nuestro salvador, no es nuestro mesías, no es Dios. 

 

El matrimonio no es eterno, según lo que Dios nos dice, tú no vas a estar casado en la eternidad, entonces un matrimonio que pone todo su énfasis en el otro, está poniendo su énfasis en algo que no es eterno, el énfasis tiene que estar en Dios, si los dos tenemos énfasis en Dios y nos encontramos ahí en Dios, entonces nuestro matrimonio va a funcionar bien porque está centrado en algo eterno. 

 

Nuestro matrimonio es para la gloria de Dios, y si nuestro matrimonio deja de ser para la gloria de Dios, y es simplemente para sentirnos bien, cómodos y cumplir nuestros sueños personales, entonces estamos viviendo para algo temporal porque nuestra casa, nuestros viajes de vacaciones son temporales, pero si vivimos para la gloria de Dios juntos eso es eterno, si vivimos para eso creo que no nos vamos a sentir defraudados nuestro centro, es Dios y su gloria. 

 

Si los dos tenemos énfasis en Dios y nos encontramos ahí en Dios, entonces nuestro matrimonio va a funcionar bien porque está centrado en algo eterno. 

 

Damaris, ¿qué le dirías a estas mujeres que sienten que el matrimonio les ha robado esa independencia como mujer? 

 

Damaris: El matrimonio es algo precioso que va a sumar a tu vida, y puedes seguir siendo tú, al final yo quiero que mi esposo crezca y él quiere verme crecer a mí, si Dios te da a esa persona, te va a ayudar a crecer más, puedes seguir trabajando, siendo emprendedora, ser una mujer, ser mamá, dedicar un tiempo a cuidar de tus hijos y después seguir trabajando. Si te casas no pierdes tu valor, ni tu identidad, creo que el matrimonio es un modelo que Dios ha hecho para representarlo a él, así que animo a todas estas mujeres que son empresarias, que son mujeres con mucha fuerza, actitud y disposición a que Dios pueda sorprenderlas con una persona maravillosa, quien pueda compartir su vida con ellas.