Alex Campos y su experiencia de paternidad

Autor: Alex Campos

No importa qué tan preparado crea estar un hombre para ser papá. El día en el que la paternidad llega a su vida a través de la forma de un pequeño e indefenso ser humano del cual ahora es ahora responsable, la pregunta inevitable llega: Y ahora… ¿Cómo se hace esto?

Y es que a pesar de que hoy en día los padres tiene acceso a una gran cantidad de información educativa online, la verdad es que no existe una carrera universitaria, una materia electiva, una especialización, doctorado, postdoctorado o maestría que te asegure un título como: “Profesional en Paternidad con especialización en primera infancia y pedagogía adolescente”.

El punto es que a pesar de ser algo tan trascendental, que obliga a un cambio radical de vida y de lo que no hay vuelta atrás, la paternidad más allá de una carrera, formación académica, incluso de una experiencia previa, parece requerir una sabiduría especial. ¿Dónde debería buscar esa sabiduría un padre y cuál es la forma de ponerla en práctica?

Desde su experiencia como padre, Alex Campos responde a esta y otras preguntas, abriendo su corazón más allá del artista que muchos pueden reconocer. Nos habla desde una perspectiva humana y muy práctica como padre de 2 hijos, que ha recorrido un camino de aprendizaje junto a su esposa y como el hombre que anhela que sus hijos crezcan amando a Papá Dios.

Queremos que nos cuentes qué fue lo que Dios puso en tu corazón para este lanzamiento.

Alex Campos: Compartir la historia de la mujer samaritana y entender el corazón de misericordia que tiene Jesús, no solamente con los suyos, sino aún con sus enemigos o con los que ni siquiera creían en él. Los samaritanos no iban a creer en un judío que se hacía llamar el Hijo de Dios, pero vemos como él rompe con toda esta estructura religiosa de odio entre dos naciones, y entra a llevar misericordia y en este caso, agua de vida eterna.

¿Cómo vives la misericordia en tu núcleo familiar?

AC: La misericordia se tiene que vivir día a día y más en tu familia cuando vives 24/7 con tus hijos y con tu esposa. Muchas personas creen que por ser familias cristianas no hay problemas, desafíos o momentos de crisis pero si los hay, lo importante es ver a las personas como las vería Jesús, a través del lente de la misericordia de Dios, porque si lo haces a través de tus propios ojos, los vas a ver con errores, imperfectos y te vas a llenar de dolor, rencor y rabia, pero cuando ves a través del lente de la misericordia del Señor, aprendes a perdonar, amar, reconciliar y a levantarte.

¿Cuáles son las características de tus hijos en las que te ves reflejado?

AC: Juanita es muy perfeccionista, analítica y como analiza la vida se parece mucho a mí, ya que a veces me complico por ser tan metódico, querer hacer las cosas como yo las estoy pensando y me veo reflejado en ella, por eso tengo que mejorar para poder ayudar a mi hija y que ella pueda avanzar en ello. Simón es muy artístico, melancólico y sus emociones las lleva a los extremos, y yo también soy así, de hecho, de ahí es donde viene mi parte artística de escribir canciones y hacer música. Los dos son melómanos, escuchan música todo el tiempo, sueñan con la música y me veo reflejado en su carácter, emociones, talentos y gustos.

¿Qué cosas te han funcionado para enamorar a tus hijos de Dios?

AC: Ser yo mismo y mostrarme tal cual como soy en la iglesia, en una tarima, en un concierto y en la casa. No ser religioso y vivir una vida doble porque creo que la religiosidad aparta a los hijos del Señor. Les he enseñado a ellos que la vida cristiana tiene que ser una vida auténtica, genuina, honesta y real. La música y la Palabra de Dios se ha convertido en una herramienta que no solamente a mis 12 años Dios la usó para enganchar mi corazón, sino que está haciendo también para ellos.

¿Qué versículo o momento espiritual ha sido determinante para que tus hijos se enamoraran de la Palabra de Dios?

AC: En casa hay momentos de adoración muy fuertes y me atrevo a decir que mis mejores conciertos no han sido en una tarima, sino en casa. Juanita toca el piano, Simón el cajón, yo la guitarra y comenzamos a cantar las canciones cristianas que ellos saben, le doy gracias a Dios por hacerme músico, porque con la música tú puedes cantar la palabra del Señor. Adicional, cada uno de nosotros lleva su propio devocional, les ayudamos a buscar uno, les enseñamos cómo hacerlo y resolvemos las preguntas que les puedan surgir.

¿Cómo haces para que los errores normales que tienes como humano sirvan de lección para ellos?

AC: Yo creo que al mostrarme tal cual como soy con ellos se dan cuenta de que cometo muchos errores. Nosotros como padres muchas veces no queremos admitir que tenemos errores para no perder autoridad y es todo lo contrario, ganas autoridad cuando reconoces, pides perdón y sigues avanzando hacia la meta. Les dejo claro que me puedo equivocar, no soy perfecto y que el único perfecto es Dios y por eso necesitamos buscar su dirección.

En la paternidad hay mucho temor, ¿Qué le dirías a los papás que sienten y piensan que están haciendo mal su trabajo como padres?

AC: Pidan una sabiduría especial a Dios para levantar a sus hijos y compartan con otras familias que estén llevando este desafío. Yo creo que uno en la vida tiene que tener tres grupos de personas: unos a los cuales yo voy a seguir y van a ser inspiración de Dios, otros que van a la par conmigo, con los cuales también nos podemos apoyar y lo últimos, son los que van atrás, están comenzando y que tú puedes ser de inspiración para ellos.

Estamos en una era multitarea y para ti ¿Qué significa que Jesús sea el único camino?

AC: Significa esperanza, menos complicación, aunque a nosotros los humanos nos gusta complicarnos la vida aun sabiendo que él es el camino. La Palabra de Dios dice que sus caminos son nuestros caminos y eso tenemos que entenderlo, porque todos los días yo tengo que estar consciente de estar caminando su camino, y esto a mí me hace la vida fácil. Así que significa paz y descanso, yo creo que el mundo busca paz porque está buscando un camino y cuando encuentre el  camino que es Jesús, va hallar esa paz que va más allá de lo que pensamos y de lo que entendemos.

¿Qué mensaje de restauración le darías a todos los papás?

AC: Creo que muchas veces le damos tanta importancia a nuestros errores, a nuestra vida y defectos, que le quitamos el valor al amor de Dios. Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia, es la gracia y el amor de Dios mucho más grande y poderoso que nuestra vida llena de aciertos y desaciertos. Tenemos que tener la humildad de abrir nuestro corazón y decir esto soy yo y te necesito a ti, cuando tu piensas que no eres apto entras en la lista de los preferidos de Dios, porque él se concentra en los que nos equivocamos, los que no damos la talla para lo que dice el mundo y para lo que dicen muchas personas, pero Dios solo nos dice si crees y abres tu corazón, eres apto y ahora eres mi hijo.